

El recinto es representativo de la arquitectura posrevolucionaria, con una mezcla de estilos que van del neocolonial al art déco y en su interior se pueden apreciar murales, realizados por alumnos de Diego Rivera, que expresan una crítica a la explotación, el racismo y la opresión. Forma parte del conjunto de recintos en los que se impulsa el disfrute de las artes escénicas y se abren oportunidades al talento mexicano y de otros países.